SOCIEDAD

La medida impacta en el mercado de tecnológicas


Wall Street retrocedió por las sanciones contra Huawei. Ayer se supo que se aplazó hasta agosto el veto


Las empresas tecnológicas como Apple sintieron el impacto de la guerra comercial contra Huawei. Foto: AFP
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21/05/2019

La decisión de Google de vetar el sistema operativo Android para los celulares Huawei ha provocado un sismo en el mercado de los teléfonos inteligentes (smartphone) y de las compañías tecnológicas. Es uno de los efectos inmediatos de la guerra comercial desatada entre Estados Unidos y China con la imposición de aranceles de ida y vuelta.

Un considerable número de firmas tecnológicas cayeron ayer en Wall Street, a menos de dos horas del cierre de la Bolsa de Nueva York, debido al veto de Google y otras compañías a Huawei en aplicación a un mandato de seguridad del presidente Donald Trump. Alphabet, la empresa paraguas de Google que cortó sus suministros de material informático y algunos servicios de programación al gigante chino de las comunicaciones, perdió un 2,14 % pasada la media sesión bursátil. Igualmente, los principales fabricantes de procesadores, entre ellos Intel, Qualcomm, Xilinx Inc y Broadcom, han informado a sus empleados que dejarán de facilitar componentes a Huawei hasta nuevo aviso.

A menos de dos horas para el cierre de la Bolsa de Nueva York, Intel se dejaba un 2,83 %, Xilinx un 3,57 % y Broadcom un 6,64 %, motivo principal de la bajada considerable del Nasdaq, que se situaba en pérdidas del 1,33 % y 103,29 unidades, hasta los 7.712,34 puntos. La jornada de ayer de la Bolsa de Nueva York estuvo marcada así por la situación de Huawei y el pulso comercial y arancelario de la Administración de Trump con China, los dos colosos de la  economía mundial que dominan más de un tercio del comercio internacional.



Las principales empresas tecnológicas, entre las que se encuentra Google, dejarán de vender componentes y software al gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, en respuesta a una directiva del presidente Donald Trump. Las decisiones de estas compañías se preveían desde que el pasado miércoles el presidente Trump declaró una emergencia nacional para prohibir a las compañías estadounidenses hacer negocios con empresas que supuestamente intentan espiar al país ni tampoco usar los equipos de telecomunicaciones que fabrican. En este contexto, otras firmas tecnológicas se resienten en Wall Street por este pulso comercial con China, como es el caso de Apple, que pierde un 3,54 %.

Guerra comercial La guerra comercial entre EEUU y China, que se ha recrudecido en las últimas semanas después de que ambos países hayan anunciado otra ronda de aranceles por un valor de $us 300.000 y 60.000 millones, respectivamente, tiene en la china Huawei la protagonista de su último capítulo.

En vez de utilizar gravámenes, EE.UU ha asestado esta vez otro golpe a la economía asiática mediante la declaración de emergencia de la semana pasada por parte del presidente de EE.UU, Donald Trump, de prohibir a las compañías estadounidenses hacer negocios con empresas extranjeras que supuestamente intentan espiar al país.

El fin de las actualizaciones de Android en los teléfonos del fabricante chino Huawei puede complicar rápidamente la vida de los usuarios de estos aparatos, y sobre todo, transformar el mercado de las aplicaciones móviles. Cientos de millones de aparatos afectados Huawei, número dos mundial en el mercado del smartphone, vende decenas de millones de aparatos cada mes en todo el mundo: 203 millones en total en 2018, contra 150 millones en 2017, según el gabinete Gartner. 



Aplazo del veto hasta agosto

En medio de la guerra comercial, el Departamento de Comercio del país norteamericano decidió aplazar hasta agosto el veto a la empresa china para darle tiempo de respaldar sus servicios. Estados Unidos decidió ayer postergar hasta mediados de agosto la prohibición de exportaciones de tecnología al gigante tecnológico chino Huawei, según anunció el Departamento de Comercio. Un documento de esa cartera señala que esa postergación fue decidida para que Huawei y sus socios tengan tiempo “para mantener y respaldar las redes y equipos existentes y en pleno funcionamiento, incluidas las actualizaciones de software”.



 




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