SÉPTIMO DÍA

Las urnas desahogarán el dolor y la indignación por los incendios


Los bosques y pastizales llevan ardiendo ya casi tres meses y en esta catástrofe han muerto personas y la vida silvestre. Hay un descontento con los políticos y la gente irá a votar el 20 de octubre, con mucho dolor


El presidente Evo Morales en una de las zonas de incendio en la Chiquitania
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22/09/2019

Hay un refrán alemán que dice que los hombres mienten en tres circunstancias: Antes de las elecciones, durante la guerra y después de la caza o de la pesca. El español Alejandro Navas recuerda esta frase con la solvencia que le da su mente filosófica y su formación de comunicador y periodista que alimenta en sus viajes que desde hace 25 años realiza por América Latina.

Ahora está en Bolivia, es uno de los analistas a los que EL DEBER hizo estas preguntas: ¿Qué efectos políticos están teniendo los incendios en Bolivia en los candidatos que aspiran a la presidencia del país?, ¿es posible que tenga efectos en el resultado de las elecciones del 20 de octubre?

“Debería (el incendio) golpear (a los candidatos)”, ha dicho Navas. Y enseguida ha hecho un llamado a los medios de comunicación: “La labor de los medios sería someter a los candidatos a una verificación de sus promesas, y, ante una emergencia como esta (la del incendio), el buen reporterismo debe evitar que los partidos hagan uso sectario de esa tragedia para captar votos. Lo que importa es la gente, las vidas, la biodiversidad. Eso debería estar en el foco y no los intereses partidistas”.



A esta lista de ese refrán alemán que dice que los hombres mienten antes de las elecciones, durante la guerra y después de la caza o de la pesca, bien podría aumentarse un momento más: pueden mentir o no actuar como la gente espera de ellos durante un incendio catastrófico.

Daniel Valverde, director del Observatorio Político de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), no duda que los incendios han opacado y oscurecido el desarrollo del proceso electoral.

“Las elecciones quedaron en un segundo plano, algunos partidos suspendieron su campaña y están generando un efecto en el ámbito electoral, político y social. Hay una sociedad conmocionada, impactada. Los partidos han quedado disminuidos en su autoridad moral o política para abordar el tema. Algunos han preferido alejarse o no abordarlo”.

Valverde considera que los incendios y las acciones de algunos candidatos a la Presidencia de Bolivia genera una especie de apatía y desconfianza con relación a lo que ellos puedan hacer sobre temas de esta magnitud.



A ello, adelanta que la tendencia es que disminuya la credibilidad y caudal electoral, por lo menos en los indecisos que es el nicho que buscan las tres fórmulas con más posibilidades de aglutinar votos.

¿Quiénes pueden ganar o perder votos como efecto de los incendios?

Valverde cree que quien tienen mayor riesgo de perder votos es el que está en la gestión de gobierno.

“A nivel nacional es el MAS el que ha intentado mostrarse como el que se ocupa del tema, de buscar soluciones, pero esas soluciones tampoco han llegado. Se acumulan una serie de reclamos como la declaratoria de desastre nacional. El Gobierno, al no hacerlo, al no mostrarse proclive a esa declaratoria, tiene una tendencia a perder votos, y la gente ve que hay una suerte de incapacidad, de responsabilidad de lo que ocurre. Una primera posibilidad es que quien primero pierda es el Gobierno nacional”, ha enfatizado Valverde, que también cree que, a escala departamental, pese a que la Gobernación ha respondido bien con la declaratoria de pausa ambiental, hay algunas críticas por parte de la sociedad que está haciendo seguimiento a los incendios que están afectando a los seres humanos y al medioambiente.

El politólogo Franklin Pareja sostiene que Bolivia es un país con un escaso o muy bajo nivel de conciencia medioambiental y que no debemos sorprendernos de que dramas ecológicos no impacten como en Noruega, Holanda, Suiza o Estados Unidos.



A pesar de ello, asegura que los incendios en Bolivia tienen tres momentos. “El primero ha sido el asombro y el dolor, donde la población se conduele al ver las imágenes y una información abundante sobre el drama. El segundo momento fue la indignación. La gente no reaccionó tanto al drama ecológico, sino que se indignó por la mala gestión del drama. Ve que su Gobierno no actúe con la prontitud, la eficacia y la responsabilidad del caso. Y el tercer momento, que es en el que nos encontramos, es la preocupación y la concientización. Como es un problema ecológico de más de un mes, -y dado que está en el foco de la agenda nacional porque es una catástrofe ecológica- la gente recién está entendiendo las consecuencias del incendio”, ha explicado.

Pareja cree que recién en el tercer momento puede tener un efecto vinculado al proceso electoral.

“Cuando la población se indigna y se conduele, no es que automáticamente va a cambiar su votación. Pero cuando se asusta y preocupa, empieza a hacer una revaloración de sus criterios y puede generar una fisura y erosión en la votación”, ha explicado y se ha hecho una pregunta: ¿Eso puede cambiar el curso de la historia?

“No va a cambiar la historia, pero puede incidir. Esa incidencia puede modificar el resultado en 3, 4 o 5 punto y eso puede significar pasar a una segunda vuelta”, ha adelantado el politólogo que cree que, si los incendios hubieran sido sofocados en una semana, la población no habría tomado conciencia de la catástrofe, sino valorado la prontitud del Gobierno.

Ahora, el candidato que gane o pierda votos en este ambiente de incendio, según Pareja, dependerá de cómo gestionan este tema los estrategas políticos; unos para maximizar el impacto negativo en contra del oficialismo, y, a su vez, el oficialismo minimizar el impacto de la catástrofe ecológica.

“Si el Gobierno no atenúa el impacto negativo ante la sociedad, probablemente sufra una erosión. El incendio es una contingencia puede ser beneficiosa para algunos y muy perjudicial para otros. Para el MAS no estaba en sus cálculos el incendio. La oposición tampoco pensaba que podía tener una ventana de oportunidad. Ahora viene el momento de los estrategas políticos”, enfatizó.

Por su parte, el Movimiento Al Socialismo (MAS) confía en que la popularidad y el apoyo a su binomio presidencial continuará pese a la emergencia por los incendios forestales que azotan desde hace dos meses a varios municipios de la Chiquitania.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, considera que no habrá un costo político para el partido oficialista en las urnas el 20 de octubre.

“Hacemos gestión pública sin hacer cálculo político electoral. No jugamos con los sentimientos ciudadanos, si tenemos que tomar un posicionamiento muy claro ante una demanda social inflacionada, lo hacemos, no importa si estamos en coyuntura electoral o no”, indicó en entrevista con Unitel.

A pesar de los esfuerzos realizados en distintos frentes, los incendios no pueden ser apagados en su totalidad en la Chiquitania y varios son los sectores e instituciones que solicitan al Gobierno declare desastre nacional para permitir una ayuda internacional más ágil, decisión que ha sido descartada por las autoridades nacionales.

Romero cree que no se debe politizar este tema y que muestra de ello es que se está trabajando en las tareas de emergencia como un tema prioritario a escala nacional y que se actúa tal y como se lo hizo en 2008 cuando sucedieron las inundaciones en el departamento de Beni.

“No es una emergencia o situación crítica, que responde a un contexto, (la que) va a modificar el escenario político, no hay una fuerza política que apropie o pueda beneficiarse con estos incendios, ni tampoco el MAS será afectado”, concluyó.

Dos han sido los candidatos a los que la ciudadanía ha criticado fuertemente dentro del ambiente de los incendios. Al presidente Evo Morales y candidato presidencial, recibe críticas porque hasta ahora no emite la declaratoria de desastre nacional, pese a que van casi tres millones de hectáreas quemadas.

Las críticas también llegaron a Evo Morales cuando se publicaron fotos de él apangando brotes del incendio.

Para el candidato a vicepresidente por Comunidad Ciudadana, Gustavo Pedraza, el desastre en la Chiquitania ha desnudado una trama política de corrupción, depredación y poder, en torno a la distribución de tierras forestales y deforestación, ejecutadas por el INRA y la ABT, bajo el control de las bases campesinas del MAS.

El INRA, según él, ha sido el centro de operaciones de la entrega de más de 2, 2 millones de hectáreas a 1.500 comunidades campesinas en 12 municipios de La Chiquitania. Esta operación ejecutada para reproducir el poder del MAS en el oriente traerá un costo político al oficialismo.

“Los incendios y sus consecuencias afectarán más aún a Evo Morales, pues el presidente ha intentado minimizar los incendios y se niega a declarar desastre nacional. Esta negativa del presidente es percibida como insensibilidad e indolencia, especialmente entre los jóvenes. Los incendios han cambiado el curso de las campañas electorales y han generado una gigantesca movilización social; a la vez, han planteado el desafío de la recuperación del bosque perdido y la implementación de una pausa ecológica en la región. Al final, afectará también en los resultados de la elección del 20 de octubre”, dijo el acompañante de fórmula de Carlos Mesa.

Gustavo Pedraza y el candidato presidencial Carlos Mesa recibieron críticas cuando ambos acudieron a una zona del incendio y hubo quienes vieron ese acto como un asunto electoral.

La analista política Susana Seleme dice lo siguiente: “Si nos atenemos a la última encuesta de la empresa ViaCiencia, pareciera que a Evo Morales “los incendios lo convierten en ‘incombustible’: ¡sacaría 43,2 % de votación! Frente a ello, surge la duda más que razonable, pues esa encuesta se hizo durante los días en que los incendios arrasaban en la Chiquitania, cuando ya había dejado a su paso desolación ambiental, cenizas, humo y contaminación. Y no creo que Morales sea incombustible. Tampoco que la sociedad boliviana sea insensible al drama de esos desastres naturales y humanos. La duda es cada vez mayor, pues estos datos podrían abrir la puerta al fraude: preparan a la sociedad para que luego no se sorprenda. Además, la empresa de origen colombiano, fue contratada por el Órgano Electoral, y tenemos sobradas razones para dudar de su independencia frente al poder político. Un solo ejemplo: jamás se pronunció sobre el resultado del 21 F, que dijo No a la cuarta postulación de Morales, que es un candidato inhabilitado por el voto popular. Si ya le dijo No, ¿por qué votaría el 20 de octubre próximo por él?

Dilma Justiniano Moreno, docente de la Uagrm y autora del libro Mercadeo Social, el mercado de las causas sociales, considera que el incendio es un tema que tiene que ver con las gestiones que realizan las autoridades, tanto a escala nacional, departamental y local.

“Considero que los efectos del fuego afectarán, particularmente, a los candidatos que están ejerciendo la gestión pública. Digo esto porque los problemas que tiene Santa Cruz y Bolivia son temas de los que tienen conocimiento la mayoría de las autoridades. Ninguna de ellas, y lo digo con conocimiento de causa, ha tenido la capacidad para gestionar políticas públicas para la prevención de este tipo de sucesos que no han sido incluidos dentro de la definición de políticas públicas”.

La boliviana Yenny Ribera Yale, que vive en Barcelona, está decepcionada de la política y de los políticos. Siente que ni el oficialismo ni la oposición han estado a la altura para actuar frente a la tragedia de los incendios.

Ribera Yale es la directora de la Fundación Espartanas por la libertad que aglutina a mujeres bolivianas dispuestas a ayudar a compatriotas necesitados en el viejo mundo. Desde ese cargo analiza la situación que ocurre en Bolivia y apunta contra el Gobierno de Evo Morales por no haber, hasta ahora, aprobado emergencia nacional ante el incendio que golpea al país.

De la oposición, ella esperaba que el incendio haya sido un importante motivo para que se unan, para que entre todos apaguen el fuego, para que este desastre los ayude a encender sus ideas para solucionar problemas, para construir un mejor país, para luchar por la democracia, para exigir que se respete la institucionalidad nacional.

“Los opositores, trabajando por separado son débiles, juntos pueden ser fuertes. Los incendios restarán votos a todos los candidatos. Lo poco que se ha visto de ellos ha sido haciendo proselitismo. En Barcelona se siente eso. La gente está descontenta”, ha dicho Ribera que durante el último mes ha estado participando de campañas solidarias, junto a otras organizaciones de bolivianos para juntar ayuda que han enviado a las poblaciones afectadas por los incendios en Bolivia.

Ribera lamenta que los bosques y pastizales bolivianos estén ardiendo desde hace casi tres meses. Ella, a pesar de estar a más de 10.000 kilómetros de distancia, dijo que está enterada de todo lo que está ocurriendo en el país y que mucha gente que vive en España y en otros países de Europa lamentan no estar en Bolivia para ayudar a apagar el fuego.

“Ahora más que nunca hay que ir a votar el 20 de octubre, para que nuestro voto sea el que premie o castigue a los políticos”, ha manifestado la directora de Espartana por la libertad.

En Bolivia el interés por ayudar no cesa. El Colegio de Biólogos y la Fundación Natura, por ejemplo, el anterior fin de semana ha viajado a varios lugares afectados por el incendio y también ha realizado un sobrevuelo y han tomado fotografías en la comunidad de Limoncito, municipio de Roboré. Las han tomado en el contexto de apoyo logístico a las brigadas de bomberos.

Como Fundación Natura apoyaron con vehículo y chofer a tres brigadas de bomberos: una en Concepción y dos en Taperas, en el municipio de San José. También hemos aportado con un dron y un técnico para ayudar a la visualización del área incendiada. Además de canalización de apoyo para proveer de equipos y materiales para atención de la emergencia en los municipios de Roboré, San Ignacio y una brigada de bomberos en Concepción.

Los fines de semana muchas personas aprovechan para viajar a las poblaciones afectadas y no lo hacen con las manos vacías. Llevan en sus propios vehículos alimentos, agua, ropa y medicamentos que entregan en las manos de las personas afectadas. Muchos, incluso, ayudan a apagar el fuego en las noches, y, durante el día, a detectar a los troncos que quedan con el corazón ardiendo y que cualquier viento activa nuevamente las llamas.

POLÍTICA BAJO FUEGO

LAS PRIMERAS MEDIDAS. La emergencia que atraviesa Bolivia debido al incendio forestal en la Chiquitania caló en las agrupaciones políticas que pugnan por el sillón presidencial en próximas elecciones del 20 de octubre, ya que han determinado, por separado, suspender sus campañas electorales mientras dure el fuego en diferentes zonas del país.

EVO MORALES. El primero en hacerlo fue el presidente Evo Morales, que a través de una conferencia, desde Cochabamba, anunciaba la suspensión de su campaña electoral por una semana para dedicarlo a la Chiquitania.

OSCAR ORTIZ. Óscar Ortiz, candidato por Bolivia Dice No, a través de Twitter, también anunciaba que su agrupación política suspenderá su campaña y comprometió todos los recursos de la campaña a disposición de la emergencia que atraviesa la Chiquitania.

CARLOS MESA. De igual forma, Carlos Mesa, candidato por Comunidad Ciudadana (CC), anunció que dedicarán todos los esfuerzos de su campaña para apoyar las gestiones hasta lograr apagar los incendios que ya han consumido más de un millón de hectáreas en la Chiquitania.

CASI TRES MESES. En Santa Cruz, los incendios se descontrolaron desde mediados de julio. Según datos de la Gobernación cruceña, desde entonces hasta la fecha el fuego ha consumido 2,7 millones de hectáreas de bosques y pastizales y los efectos se hacen sentir principalmente en el desabastecimiento de agua en las zonas afectadas.

DESPUÉS DEL INCENDIO. Los alcaldes de los municipios más golpeados por la sequía y los incendios forestales esperan que el plan posincendio llegue a las zonas que lo necesitan y que sean tomados en cuenta en su diseño y atención de necesidades.



 




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